lunes, 1 de junio de 2009

Nostalgia Rockcientoúnica.


Me acuerdo que estaba haciendo a esta hora hace 25 años. Lo mismo que estoy haciendo en este momento. Escuchando Rock 101, perdido en la maravilla que es la música y con los mismo ojos de asombro que tengo ahorita. La única diferencia es que en ese momento estaba eufórico y hoy estoy nostálgico.

Y no estoy nostálgico porque extraño esa época. Claro que la extraño, pero en modo de "que-bien-me-la-pasé-en-esos-años". Estoy nostálgico porque Rock 101 como movimiento, como propuesta, como concatenación de conciencias y de talentos es algo que nunca más tendremos en México. La radio ha perdido por completo la brújula y no se ve para cuando pueda regresar al camino del bien.

Escuchando a Rona, a, Julia, a Lynn, a Luis Gerardo Salas, a Dominique, a Memo y a todos los que no han salido al aire todavía no solo te regresa muchos años, sino que además te devuelve a ver que el oficio perdido de hacer buen radio, donde las ideas pueden fluir y donde una persona hablando puede ser divertida y aportar a la vez, se ha perdido irremediablemente.

Mi opinión es que la buena radio es la que te llega, la que te identifica, la que te llena y eso Rock 101 lo logró con creces en mi caso. Me entristece mucho darle Buscar en mi radio y encontrar lo mismo estación tras estación, los mismos contenidos con distintas voces. Hoy, como bien dice Rona, las estaciones de radio y sus dueños (a través de la supuesta credibilidad de sus conductores) se dedican a tirar línea, a quedar bien con el poder de su elección y a maicear la información (para el no avezado, maicear es como se le da la comida a los puercos: lo mismo siempre pero poco a poco) con el fin de mantener el espacio lleno y en teoría, continuo el interés en la estación.

El modelo de estación musical de vanguardia ha desaparecido; fuera de algunas opciones regadas en el dial, todo son noticias y discusiones políticas sin ton ni son, sin espacio para jóvenes y viejos que queremos identificarnos con la música, esa música que, no recuerdo quien dijo, es el soundtrack de nuestras vidas. Por eso hoy estoy fascinado, feliz, exhultante, emocionado, llorando y riendo por la oportunidad de escuchar una vez más a los locutores y la música que en gran medida me definieron como lo que soy, lo que quiero, lo que hago y lo que le quiero dejar a mis hijos.

Por eso estoy nostálgico. Gracias Ibero 90.9 por hacerme sentir todo esto de nuevo.

Continuamos...

2 comentarios:

Antonio dijo...

Completamente de acuerdo, Alex… Creo que no sabía cuánto echaba de menos esas cosas hasta que las volví a escuchar hoy. La nostalgia que a mí me ha invadido es esa alegría dulce y amarga a la vez, ese gozo que hay en recordar quién eras entonces, y en comprobar que ése que eras entonces no ha desaparecido del todo. Que la experiencia de una radio que entretenía pero también aportaba ayudó en efecto a formarte, y que con ello te cambió la vida.

Larga vida a Rock 101.

Antonio.

Unknown dijo...

Yo encontré el link de las transmisiones hace como 2 meses, no sé a quién se le habrá ocurrido, pero se lo agradecemos enormemente!

por hacernos soñar nuevamente con los ojos abiertos, por el orgasmo mental que provoca esta catarsis de recuerdos, y por realizar el milagro de darle la vuelta al tiempo...