jueves, 17 de septiembre de 2009

Las obras de Periférico

Por no dejar la crítica citadina y aunque técnicamente las obras del Periférico no están en la Ciudad de México, el efecto expansivo de esto se está sientiendo en todos lados. Entre las inundaciones y las obras, la gente está haciendo entre 2 y 3.5 horas para moverse del norponiente de la ciudad hacia el centro.
¿No que la idea era hacer menos tiempo? Entiendo la parte de "las molestias son temporales, los beneficios permanentes" pero abusan. No hay rutas alternas, no hay información oportuna de cierres, no hay conciencia por parte de Tránsito y cierran además las entradas y salidas. Es un caos muy a la mexicana.

Que bueno que no vivo allá.

Continuamos...

(Buscanos en twitter @alexsimon)

domingo, 30 de agosto de 2009

Cada Persona Tiene Una Historia

Salgamos un poco de la queja y de la crítica, práctica común en la
chilangachinga. Me voy a aventurar en un terreno en el que siempre me
he sentido inseguro y del que trataré de salir lo más pronto e ileso
que sea posible, los comentarios cinematográficos, para entrar en una
reflexión que creo que se puede ver desde la óptica de estos
comentarios.

Estoy volando sobre el Pacífico Sur hacia el archipiélago hawaiiano;
para aquellos que creen que me sobra la plata, no podrían estar más
equivocados, es un viaje de trabajo, atendiendo a un nuevo e
importante cliente. El punto es que la película de abordo no sólo me
gustó, sino que me sorprendió e incluso me motivó a sacar mi
computadora (acción por demás difícil en un aeroplano) y escribir esto
antes que se me olvidara.

La película en cuestión se podría traducir como El Solista (The
Soloist); cuenta la historia de un homeless que resulta es un genio
esquizofrénico de la música y que es descubierto por un columnista de
Los Angeles Times que decide escribir su historia. No quiero contar
detalles, ya que La Charon siempre me regaña que develo demasiados
detalles. Solo se las quiero recomendar para ver dos soberbias
actuaciones: Jamie Foxx que cada vez me sorprende más y Robert Downey
Jr., que nunca dejará de hacerlo. El punto (y aquí escapo rápidamente
de los comentarios cinematográficos) es que la película plantea que no
importa quien seas ni que hagas ni de donde vengas, todos tenemos una
historia que contar.

La chilangachinga nació como un diván personal, en el que intentaba
desahogar mis traumas de vivir en una ciudad que por muchos años
sufrí. Hoy afortunadamente ya no es así; logré encontrar un balance en
esta (aquella) ciudad y ya no la sufro, pero no es para todos así. Por
eso, desde hoy, quiero que este espacio sea para todos aquellos que si
tienen una historia que contar. Por supuesto, se aceptan sugerencias.

Espero que esto sea más interesante que ver cómo me quejo del tráfico.

Continuamos...

lunes, 24 de agosto de 2009

Mi reino por una computadora

Ultimamente mi relación con la tecnología se ha deteriorado. Hace apenas unas semanas tuve a bien derramar el Jagger más caro de la historia sobre mi máquina y por supuesto la asesine de la manera más artera. Y hoy, de la nada, la máquina que tenía como respaldo simplemente decidió dejar de funcionar. Así nada más. Y yo me puse a pensar.

Recuerdo cuando entré a la carrera. Habían apenas salido las primeras Mac, de esas que parecían minilavadoras, sin disco duro y con un slot para meter un diskette de 3.5", que ya era un adelanto brutal contra los floppys de 5 pulgadas. Yo tenía un par de discos, que en total no llegaban a dos megas y en ellos tenía programas, archivos, tareas y demás como de tres semestres. Nunca imaginé que llegaría el día que tendría cuatro laptops, seis computadoras de escritorio, más de cuatro terabytes de memoria disponible y aun así me estaría haciendo falta para las necesidades de procesamiento que tengo.

Pero más allá de eso, me entristece un poco la gran dependencia que tenemos de la tecnología. A pesar que soy un verdadero freak de ésta, estoy informado de lo último que sale, tengo Facebook, Twitter, Mobile Me, Flickr, iPhone, iPod, cinco cuentas de correo y quien sabe cuanta cosa más, en el momento que alguna de estas falla no hay manera de solucionar lo que uno estaba haciendo de ningún otro modo. Sin respaldo (jaja, respaldo de 4 teras) no hay modo de recuperar lo que uno estaba haciendo más que repitiendo todo desde cero.

Esta dependencia tecnológica se acentúa cada vez más. Los Moleskines se han convertido en uno de los accesorios más fashion que hay. Ser analógico es, en el mejor delos casos, "simpático". La cantidad de información que estamos requeridos a procesar todos los días nos obliga a parecer Batman con su cinturón lleno de gadgets, estando hiperconectados por voz y datos. Y al final, si el iPhone se sobrecalienta te estalla en la cara o tres semanas de trabajo se van al caño porque un chip defectuoso falló en el peor momento.

¡Que coñazo, necesito terminar! ¡Mi reino por una computadora!

Continuamos... (espero)

lunes, 10 de agosto de 2009

Reforma: en contra de la libertad de información

Se ha arrancado una discusión que parece no tener mucho fondo pero en la realidad si lo tiene. El asunto del libre acceso a la información en la red ha sido una de las banderas de este medio, donde todos los participantes tienen la capacidad de consumir o aportar contenido y así librarnos de las barreras de los medios tradicionales. Prácticamente todos los medios impresos tienen una versión en linea y aqui s donde la discusión puede empezar: la actitud de Reforma hacia esto.

Déjenme empezar con una anécdota personal. En 1993, cuando Reforma sale a la venta, yo trabajaba en Multivisión como Gerente de Publicidad. Teníamos intercambios con todos los periódicos de México, con bastantes revistas, estaciones de radio y empresas de exteriores. Reforma nos invitó al lanzamiento del periódico y nosotros fuimos, convencidos que era un medio más y además nuevo, por lo que a la hora de acercarnos con la gente comercial del diario para discutir, según nosotros "los términos del intercambio", se nos quedaron viendo como si les hubiéramos pedido la independencia de una colonia. "Es que nosotros no hacemos intercambios", nos dijo el gerente y nos entregó una lista de precios para que le compráramos espacios. El final de esta historia es que hasta donde se, nunca se le contrató nada a Reforma (los que se quedaron me podrán decir la realidad).

Esta es una actitud que tiene este medio: no da nada gratis. Si quieres la versión online, tienes que suscribirte; si cancelas tu suscripción, te quitan la versión online. Te dejan ver las cabezas de las secciones pero nada más. Como estrategia comercial debe ser muy buena, pero si lo que una persona quiere es informarse en un diario de prestigio y no quiere desperdiciar papel ni tiempo, se dirige en muchas ocasiones a la versión de internet. Y además así será la regla en un futuro no muy lejano.

Parte de la discusión es de quién es la información: ¿del medio que la distribuye? ¿de la gente? ¿del que lo escribe?. Mi opinión es que la información es de la gente y que los medios tienen la famosa responsabilidad social de distribuirla y tienen derecho a comercializarla como un cobro de este sevicio. Si el periódico no es gratis, es por darle un valor intrínseco, pero los 10 pesos que se pagan por 150 hojas no se acerca en lo absoluto a la realidad del costo. Entonces, ¿cuál es el prurito del Reforma en no abrir su página de internet para que cualquiera tenga libre acceso a la información?

Quejarse si sirve de algo. Quejémonos en los foros que consideremos para que podamos estar informados por todos los flancos y nos podamos formar una verdadera opinión de las cosas.

Continuamos...

viernes, 17 de julio de 2009

Visa a Canadá

No quiero dejar pasar la oportunidad de quejarme un poco y con el tema
de las visas a Canadá, hay terreno fértil. Solo una pequeña nota:
¿quién les dijo a os mexicanos que viajar o entrar a un país es un
derecho? Váyan a Chiapas, que allá si necesitan los recursos.

Continuamos...

jueves, 16 de julio de 2009

Trabajo colaborativo

Retomando lo que hablaba en la chilangachinga pasada, varias personas me comentaron que el asunto del trabajo colaborativo suena muy bien, que qué hacemos, que pa cuando, etc. Y ya tengo una respuesta de cómo y cuándo.

Primero, el cuándo. Podemos empezar mañana si así lo desean, estoy abierto a escuchar propuestas para darles forma y estar más ocupado que castor en época de lluvias. En el cómo es lo que hay que ponerse de acuerdo.

No se si se los he dicho, pero soy un cerdo capitalista. There, I've said it. Con esto me refiero a que tengo un especial interés en que todo lo que yo haga o en lo que participe debe crear riqueza para mi o para los demás. De las cuestiones culturales que se encarguen los intelectuales, a mí déjenme los proyectos que puedan generar dinero, fuentes de trabajo y movimiento económico.

Dicho lo cual, estoy listo para escuchar propuestas. Creo que el marco en el que deben de centrarse son:

1. Tener un alcance comercial.
2. Tener una estrategia de negocio y de comunicación.
3. Tener salida hacia otros medios, tradicionales o electrónicos.
4. Tener un plan de crecimiento.
5. Utilizar los medios sociales (new media) como su eje rector.

Si alguien tiene una idea que se pueda circunscribir a esta petición, estoy dispuesto a escucharla y trabajar en ella.

Dejémonos de quejar de las visas canadienses y vamos a trabajar para que les podamos poner visa a ellos.

Continuamos...

lunes, 13 de julio de 2009

Quejas, ¿a dónde se han ido?

Me he dado cuenta que desde que dejé de manejar de manera consistente he descubierto menos cosas de que quejarme de la ciudad. Releyendo la Chiangachinga ha perdido su espíritu quejumbroso y hasta propositiva se ha vuelto.

¿Será que el verdadero mal de esta ciudad sea el tráfico?

Continuamos...