jueves, 17 de septiembre de 2009
Las obras de Periférico
domingo, 30 de agosto de 2009
Cada Persona Tiene Una Historia
chilangachinga. Me voy a aventurar en un terreno en el que siempre me
he sentido inseguro y del que trataré de salir lo más pronto e ileso
que sea posible, los comentarios cinematográficos, para entrar en una
reflexión que creo que se puede ver desde la óptica de estos
comentarios.
Estoy volando sobre el Pacífico Sur hacia el archipiélago hawaiiano;
para aquellos que creen que me sobra la plata, no podrían estar más
equivocados, es un viaje de trabajo, atendiendo a un nuevo e
importante cliente. El punto es que la película de abordo no sólo me
gustó, sino que me sorprendió e incluso me motivó a sacar mi
computadora (acción por demás difícil en un aeroplano) y escribir esto
antes que se me olvidara.
La película en cuestión se podría traducir como El Solista (The
Soloist); cuenta la historia de un homeless que resulta es un genio
esquizofrénico de la música y que es descubierto por un columnista de
Los Angeles Times que decide escribir su historia. No quiero contar
detalles, ya que La Charon siempre me regaña que develo demasiados
detalles. Solo se las quiero recomendar para ver dos soberbias
actuaciones: Jamie Foxx que cada vez me sorprende más y Robert Downey
Jr., que nunca dejará de hacerlo. El punto (y aquí escapo rápidamente
de los comentarios cinematográficos) es que la película plantea que no
importa quien seas ni que hagas ni de donde vengas, todos tenemos una
historia que contar.
La chilangachinga nació como un diván personal, en el que intentaba
desahogar mis traumas de vivir en una ciudad que por muchos años
sufrí. Hoy afortunadamente ya no es así; logré encontrar un balance en
esta (aquella) ciudad y ya no la sufro, pero no es para todos así. Por
eso, desde hoy, quiero que este espacio sea para todos aquellos que si
tienen una historia que contar. Por supuesto, se aceptan sugerencias.
Espero que esto sea más interesante que ver cómo me quejo del tráfico.
Continuamos...
lunes, 24 de agosto de 2009
Mi reino por una computadora
Recuerdo cuando entré a la carrera. Habían apenas salido las primeras Mac, de esas que parecían minilavadoras, sin disco duro y con un slot para meter un diskette de 3.5", que ya era un adelanto brutal contra los floppys de 5 pulgadas. Yo tenía un par de discos, que en total no llegaban a dos megas y en ellos tenía programas, archivos, tareas y demás como de tres semestres. Nunca imaginé que llegaría el día que tendría cuatro laptops, seis computadoras de escritorio, más de cuatro terabytes de memoria disponible y aun así me estaría haciendo falta para las necesidades de procesamiento que tengo.
Pero más allá de eso, me entristece un poco la gran dependencia que tenemos de la tecnología. A pesar que soy un verdadero freak de ésta, estoy informado de lo último que sale, tengo Facebook, Twitter, Mobile Me, Flickr, iPhone, iPod, cinco cuentas de correo y quien sabe cuanta cosa más, en el momento que alguna de estas falla no hay manera de solucionar lo que uno estaba haciendo de ningún otro modo. Sin respaldo (jaja, respaldo de 4 teras) no hay modo de recuperar lo que uno estaba haciendo más que repitiendo todo desde cero.
Esta dependencia tecnológica se acentúa cada vez más. Los Moleskines se han convertido en uno de los accesorios más fashion que hay. Ser analógico es, en el mejor delos casos, "simpático". La cantidad de información que estamos requeridos a procesar todos los días nos obliga a parecer Batman con su cinturón lleno de gadgets, estando hiperconectados por voz y datos. Y al final, si el iPhone se sobrecalienta te estalla en la cara o tres semanas de trabajo se van al caño porque un chip defectuoso falló en el peor momento.
¡Que coñazo, necesito terminar! ¡Mi reino por una computadora!
Continuamos... (espero)
lunes, 10 de agosto de 2009
Reforma: en contra de la libertad de información
viernes, 17 de julio de 2009
Visa a Canadá
de las visas a Canadá, hay terreno fértil. Solo una pequeña nota:
¿quién les dijo a os mexicanos que viajar o entrar a un país es un
derecho? Váyan a Chiapas, que allá si necesitan los recursos.
Continuamos...